|
Hola hijo mio, no es casualidad que hayas llegado aqui...
Ven, no tengas miedo, conozco tu caminar, veo tus metas, tus sueños y tu deseo de hacerlos realidad. De repente sientes
que todo se destruye, que se va despedazando poco a poco, vienen problemas, surgen grandes muros en el camino y te rindes.
Sin embargo, hoy te digo que te levantes, que vengas a mis brazos porque te estoy esperando. Anhelo recibirte porque me duele
verte rendido y sufriendo.
Solo quiero que sepas que para vivir hay que aprender a confiar y creer en Mí. Ven, confia y permiteme entrar en tu corazón
y a tu vida. Siempre estoy tocando a tu puerta y aunque a veces no me permitas la entrada, sigo ahí y no te dejo solo porque
yo sé que algun dia la abriras y cuando lo hagas, mis brazos extenderé y conocerás lo que es vivir. Recuerda, sé tu caminar
y te acompaño paso a paso, no lo olvides, no lo dudes, solo confia y cree en mí. Yo he sembrado una semilla en tu corazón
y quiero que la misma germine...
Te Amo, Jesus
|